In Bogotá. Cosa Nostra Crónica Especial Medellin Rap

crónica principiante: Una noche en Cosa Nostra


Todas las fotografías fueron tomadas por: Marcela Parra (@marzzzzela)


Debo confesar desde el inicio que este fue oficialmente mi primer acercamiento a la escena del rap underground. Fui antes a Alcolirykoz, en marzo de este año, sin embargo la diferencia entre estos dos eventos fue abismal. Principalmente porque en ese, el de A-Z, conocía de ya tiempo a quienes se iban a presentar. Cosa Nostra fue un evento de exploración para mí, si me sabía un par de temas es ya demasiado decir. 

Lo aclaro desde un principio porque la mirada de aquellos quienes asisten regularmente a este tipo de eventos es, obviamente, muy diferente. Así que, esta será una crónica desde la mirada de la principiante, una primera experiencia y acercamiento a algo que sin pensarlo repetiría. 

Llegué muy temprano, a eso de las 8 p.m. a The Chronic. Nunca había asistido a este lugar, ni tampoco había escuchado de él, pese a que al menos una vez cada quince días, más o menos, paso por su lado. En la entrada estaba David Gómez, quien a nombre de Carencia Auditiva junto con Media Oreja y otros aliados, hicieron posible aquella noche. Estaba nervioso, puesto que era su primera vez como organizador. 
Aquella noche, en la ciudad, había una sobrecarga de eventos a  nivel independiente: el cumpleaños de Blog-Anti para los amantes del punk, el festival de músicas híbridas para los más experimentales,  El Camino Menos Transitado, el toque en la Roma  y muchísimos más . Así que pensé que el público que asistiría sería realmente el que tuviera por sobre todas las cosas al  rap, más que asistentes curiosos, como sucede en muchas ocasiones. A partir de las 9, tal vez un poco más tarde, empezó a tomar forma el público, había Old Jhon gratis para todo el que llegara antes de las 10.

La cultura del rap, del hip-hop, me parece bastante interesante en todo aquello que esta pueda envolver. La estética es principalmente una de las cosas que mas me agrada observar en los parches que se conforman al rededor de la música. Desde el arte graffitero que es una máxima expresión plástica, hasta el reconocimiento de las gorras, los chompos, algunos coloridos, otros no tanto, los tenis, las camisetas largas y los pantalones un poco mas anchos como parte de una esencia. Todo aquello estaba presente dicha noche. 


Cerca de las 11 empezó el evento en vivo. Antes de eso, pudimos disfrutar de clásicos del hip-hop y del funk. Aun así el ambiente estuvo un poco apagado inicialmente. Los primeros en subirse fueron aquellos que venían con Bang Loop Records (si dan click en el nombre, los llevará a un link para chismosear, al igual que con los demás nombres que aparecerán más adelante) de quienes no había oído hasta ese día. Bang Loop es un sello discográfico que según vi, posteriormente haciendo un seguimiento a sus redes, es medianamente reciente. Tienen allí, en su plataforma de Youtube dos Full Beat-tapes y un par de sencillos. Abrieron con toda la energía la noche, pese a que según pude ver tampoco eran muy conocidos dentro de los demás asistentes. Fue un Showcase bastante agradable y  espero poder escuchar y ver muchos mas trabajos discográficos  producto de su evolución, más adelante.

A estos primeros los vi desde el balcón, donde los demás raperos compartían. Si bien, aun no había mucha gente dentro del sitio, pude notar que varios esperaban fuera. 

El segundo en subir a la tarima fue Oggún Morelo de AMD estudios (Artistas y Melodías del Distrito) . El viaje a la esencia de las calles de Medellín empezaba a ser visualizado por quienes estábamos allí. Oggun es un gran nombre, desde que lo escuché me parece llamativo, puesto que es un representativo de la fuerza, y no de cualquiera. De la fuerza vital, la del centro, la que sale de la caja donde se encuentra todo aquello que nos mantiene vivos. Hasta ahora no sé si es su nombre de pila o si es su seudónimo, sea cual sea, una gran elección y también una grata presentación. Muchas de sus líricas tendían hacia lo oscuro y lo melancólico, una vista un poco opaca de la calle. 
El lugar apostaba mas bien a la sencillez, nada especial en los arreglos de luces, así que solo estábamos ahí nosotros, los espectadores y los raperos, siendo su propia luz, poniendo sus propios matices.
El tercer turno, fue para EloOne Slowmo, quien venia acompañado por Jazz.666. EloOne me preguntó varias veces si llenaríamos el sitio, para cuando el inicio el show ya se estaba consolidando el numero de público final que acompañaría a los invitados el resto de la noche. No sé, si todos venían a Bogotá por primera vez, hablé poco con ellos pese a que tuve varias oportunidades, el único que me lo confirmó fue Jazz, era la primera vez que estaba en la ciudad y titubeo un par de veces sobre los beats, producto de los nervios, "tuve que improvisar", me dijo.  Aún así, las primeras veces no se basan en las situaciones sino en las actitudes y sí de eso hablamos, entonces fue una gran primera vez. 



Con esta presentación me divertí un poco más, tanto así que en mi cabeza sigue sonando el keep ir fresh de EloOne. 


Siguiente presentación fue de Niche LS y debo confesar que me la perdí. Muy a mi pesar, ya que, aquellos quienes lo vieron, días después me dijeron que tuvo una presentación muy sólida. Tampoco lo conocía, así que me limité a descubrir su música por primera vez a través del frío internet. Igual, sigue siendo un grato descubrimiento y tendré ahora que esperar una próxima ocasión para poder disfrutarlo con más detenimiento. 

Regresé a la tarima cuando estaba acercándose el final del evento. Vi subir al escenario a El Kalvo, los dos últimos invitados sí los conocía, así que no me sentía navegando por un terreno tan desconocido como lo fue casi toda mi noche. El trabajo del Kalvo me ha gustado desde que escuché Mr Chabakán, en aquel entonces, hasta ahora me estaba cercando de manera personal al rap en general. Así que fue uno de los primeros nombres que se registraron en mi musiteca por ese lado. Era, eso sí, la primera vez que lo veía en vivo. Que gran presentación. 

Incluso, pudimos escuchar como cierre, parte de  Augusto, tema que lanzó con Buhodermia en días pasados. Para ese momento, ya habían llegado todos los asistentes, el sitio se veía mucho más lleno. Es curioso pensar las dinámicas tan diferentes de las respectivas escenas de música, puedo decir que en esta ocasión el ambiente fue mucho mas "fresh" que en otro tipo de evento al cual haya asistido antes. 

Para finalizar se subió Thomas Parr. No había tenido nunca presente en mi cabeza cómo lucía Thomas físicamente, nunca le había puesto un cuerpo a la voz oscura que sale de las bases de trap que tiempo atrás había escuchado. Fue un momento personal bastante raro, ver y escuchar cambian completamente la perspectiva de la música. 

Thomas es un tipo alto, blanco, mas bien pálido con un aire lúgubre. Su rostro se mira serio, un poco parco, intimidante. Lo que mas me gusta de su personaje, que es lo que me permite ver como espectadora, no reconozco a Thomas sujeto, sino al Thomas que se sube y me narra a través de los beats, no sé si es el mismo tanto arriba de la tarima como abajo, son sus líricas que se encierran dentro de una realidad que me permite fácilmente identificarme. 



El mundo de los narcóticos, la exposición y la vulnerabilidad emocional y mental son características que he visto reflejada no solo a modo personal, sino de forma cercana con conocidos. Poder sentir esa vulnerabilidad tan cercana saliendo de alguien que decide convertirla en una cruz mas llevadera como la música me parece de las cosas mas valiosas de este artista. Todo en su composición es denso, escucharlo fue compartir una melancolía colectiva y un poco desesperante, en el sentido de que es hace mucha mella en las emociones personales de forma demasiado directa.

El final fue trastocante, al menos para mi, sin embargo la sensación de satisfacción por haberlo escuchado en vivo estaba presente. De esta manera, se apagaron los focos y poco a poco todos fuimos saliendo, dejando The Chronic vacio y coronando el Cosa Nostra.



 

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In cumpleaños don alirio Entrevista nonserviam Picó Primer año

la democratización del ocio: una charla con Don Alirio

ilustración: Gordo ilustra

Esta es oficialmente la celebración de un año de Nonserviam, un año en el que he aprendido un millón de cosas que no hubiese aprendido de otra manera que no fuese escribiendo aquí. Al rededor de este proyecto he ido descubriendo qué es lo que quiero para mi, cómo lo quiero y porqué lo quiero. La música ha sido mi espacio de resistencia y la literatura una casa refugio para todo aquello que sucede en la vida. 

Con esto solo puedo agradecer a todos que desde un inicio apoyaron y ayudaron este proyecto. Principalmente a Alejandro, clave en todo mi proceso de auto-reconocimiento en la música y a Alejandra y Margarita por emprender el paseo aquí conmigo. También a todos los que participaron aportando ideas o redactando, a Jheysson, Cristian, Gabriel, Valdomiro y Michelle. A Julián y Marcela por las fotografías, a Natalia (Gordo ilustra)  por la ilustración, a la casa Biche por toda la ayuda, a los artistas que me han permitido entrevistarlos y a todos los que leen.

Decidí usar esta como mi entrada de año, porque se me ocurrió que cada cumpleaños iba a "homenajear" a alguien que admirara mucho y que aportara en mi proceso personal con la música, por eso la charla que leerán es tan especial. Don Alirio no solo es un coleccionista excelso de la madre África, sino también en un amante picotero que ha dedicado su vida desde hace ya varios años a investigar sobre la música y la cultura que llevamos en la sangre. Bienvenidos a Nonserviam, espero se queden muchos años mas. 


¿De dónde nace Don Alirio? ¿Quién es?

A ver te cuento, el 95% de las tiendas de barrio en Barranquilla son dirigidas por santandereanos, es muy raro que encuentres en una tienda a un tendero de Barranquilla, se dedicaron a otra cosa y le dejaron las tiendas a los de Santander. Todo lo que es Barichara, San Gil, Zapatoca son los pueblos de la gente de las tiendas, la mayoría de esos tenderos tienen un nombre común: Alirio. No todos, pero es un porcentaje muy alto. Estamos hablando de un personaje muy popular, un personaje de barrio. A partir de ahí tomo la decisión de usar el nombre, porque la idea era des-elitizar la cultura. 

Siempre he considerado que cada uno tiene un concepto sobre las cosas, pero el arte es subjetivo. Esa película de lo que diga el curador de la galería me vale huevo, creo que cada quien debe tener su concepto sobre el arte y este fue un proyecto curatorial precisamente. Mira por ejemplo lo popular y lo que no lo es y mira lo que sucede con los afiches de las películas africanas o las versiones africanas de películas gringas. Todo el mundo la ve como algo extraño, dicen “wow” pero en realidad son muy feas, es un dibujo maluco en una pared. 

Entonces, Don Alirio es un personaje, tu lo escuchas y piensas en el tendero, pero aquí, también tiene otro conocimiento más basto, yo estudié historia del arte. Soy administrador y publicista, pero también le di a eso y me involucré y he trabajado con eso, con una visión mas inapropiada, claro está, para los galeristas.

¿Cuánto llevas con el proyecto de Don Alirio?

18 años dándole forma, siendo muy constante. Yo trabajaba como administrador en una empresa de ingenieros, pero sencillamente todo el tiempo, siempre estuvo la música, todo el concepto del arte ahí. Pero hubo un momento de la vida en que pude decir “marica, a mi no me interesa esta mierda, me interesa la música” y me abrí. Un día simplemente amanecí con las ganas y chao, me voy, me fui de ahí, me iba a dedicar a lo mio. Fue muy duro, porque es desde cero, comenzar a hacer algo, en ese momento me decía “yo qué hago aquí” y sin embargo era lo mío, estaba ahí. 

Crecí en un ambiente muy musical, lleno de coleccionistas, de bailes callejeros y en un momento en que el Greenhouse y las series de Clase B las pasaban en Vespertina y en matinee todo el tiempo en Barranquilla, cada barrio  tenia un teatro. Eso alimentó mi retina, me recordaba de cierto tipo de cosas que pasaban ahí, como Piraña de Joe Dante, una película favorita y a partir de ahí se empiezó a jugar con las imágenes de los picós. Mira que las imágenes son muy relacionadas. La cultura picotera se mezcló mucho con esa iconografia popular, ver ese tipo de cosas alimentaron mi creatividad. No se porqué en algún momento dije “quiero vivir de esto”. 

Me ofrecieron trabajar como administrador de un sitio como ese de Divercity, con el mismo concepto, y lo cogí porque el horario era agradable, no me mataba ni cinco y la mayor parte del tiempo ahí craneaba cosas de lo mío y estaba ganando plata. Ya hubo un momento en que eso se acabó y empecé de lleno con la música y ahí he estado, siendo constante, he hecho hasta festivales.

Cuando eres constante, eres serio y responsable, consecuente con tus ideales por lo menos, tu proyecto genera mucha credibilidad, si no es así, es complicado que te crean. No haría parte de algo en lo que yo no crea. Si yo no creo en lo que haces, si lo que haces es una simple moda ahí de mierda para que todos te vean y digan “que cool que estás haciendo esa vaina” yo no voy a hacer parte de eso, así de simple, yo tengo unos ideales. Respeto lo que hace todo el mundo, cada quien hace lo que quiere pero no me involucro en lo que no creo, eso genera solidez, ya te dicen “ve, necesitamos hacer la curaduría de un festival de cine”, ya saben que vas a hacerla con cierto tipo de objetividad y obviamente desde esto —señala el corazón — usted lo utiliza junto con la honestidad para hacer algo y todo bien, si no las hay, vete a hacer bolis, aunque hacer bolis es bacano también pero, marica, hay que ser serios.

¿Cuál es el primer vinilo que recuerdas haber tenido en tus manos que te haya marcado? 
La pregunta que me estas haciendo me parece muy bacana, nunca me la han hecho, siempre me preguntan cuál fue el primero que compré, te voy a responder las dos. El primero que compré fue Comedia de Hector Lavoe, lo compré en el año 1984, todavía lo tengo, intacto como el primer día, ahí está, lo compré por El Cantante, la escuché en El Implacable, el picó. Cuando la escuché dije “marica qué es eso tan bacano, brutal”, era Hector. En ese entonces había una tienda en Baranquilla que se llamaba Africa 2000, vendían zapatos y vinilos, como la tienda de discos de Don Elkin aquí en Bogotá, entonces me fui y lo compré original, americano. No me quedé con solo Hector, quise conocer un montón de discografía. —¿Cuanto te costó?, interrumpo— En ese tiempo los discos nacionales costaban entre 350 y 700 pesos, incluso el precio venía estampado, ese por ser americano me costó un poco más, como 1500- 2000 pesos. Me lo compré porque duré quince días yéndome al colegio caminando y sin comer nada, quería tenerlo. Me iba a pie todos los días y a las 10 de la mañana la hora de la merienda, cero, no me tomaba nada, quería tener el disco de Hector Lavoe.
El primer disco que vi y  me morí fue un disco de Fela Kuti, creo que ha sido de las cosas mas maravillosas de mi vida, estaba muy joven, como 11 años, estaba recién llegado el disco a Barranquilla porque resulta que Oscar Viveros, hermano de Ildefonso Viveros un coleccionista muy conocido que falleció antes de ayer (16 de septiembre) se lo trajo y dijo “ve, escúchate este disquito, es bueno nigeriano, con mucho tambor, se puede programar bien” y en ese entonces Idelfonso tenia un picó que se llamaba Good Love. Fue el primer disco que entró, era Shakara, lo conoces? —asiento— viste la portada? sabias que son las 27 mujeres de Fela? bueno… el disco justo tanto que Ticotin y Donaldo Garcia se fueron a buscarlo porque los picoteros lo estaban pidiendo, ese disco llegó a varios picó y uno fue El Implacable, el de Don Andrés. Yo lo vi y wow, era del putas, yo no lo tenía porque tener un disco africano es una cosa muy difícil, incluso aun. Tu puedes irte para Kenia, para Tanzania, el Congo, Ghana, Nigeria, pa’ Senegal y puedes encontrar mucha música, pero olvídate que vas a conseguir los duros, los que son, esos discos están en París, en Bruselas y en Barranquilla. Aun es muy complicado, antes los navegantes traían discos e igual por mas puerto no era fácil porque acá llegaban 4, cuesta plata tener un disco de esos, por eso yo casi no saco mis originales, he tenido muchos cacharros ahí.

¿Cómo llegas a El Implacable?

el picó quedaba a dos cuadras, desde muy pelados nos poníamos a picotear, a poner música, sonidos africanos. Los picoteros siempre han sido selectors, programadores, como los jamaiquinos. 

¿Qué tan importante es el rescate de la tradición a través del picó como maquina y los picoteros?

El picó es algo que debería asociarse no solo en Barranquilla sino también en Bogotá o en cualquier otra ciudad, porque estamos hablando de un sistema de sonido que democratizó por completo el ocio y el entretenimiento, de un momento en la historia de la música importante, te lo pongo en contexto. Hubo un momento en que en Barranquilla solo había bailes de salón, los que eran con Lucho Bermúdez y Pacho Galán. Y la gente del barrio no tenía plata para ir al hotel del prado a bailar, entonces al igual que en Jamaica dijeron “hagamos nuestras propias fiestas, no necesitamos ir a eso”. 

Eso no solo sucedió aquí, también en Kingston, en el Bronx, en Bristol, haciendo que un sistema de sonido democratizara el baile. Barranquilla es una ciudad industrial, haciendo que todo el mundo en los 60-70 se levantara a camellar para buscar que comer, también necesitaban divertirse un fin de semana, pá donde se iban a ir? cerraban la calle, ponían un sistema de sonido y se ponían a bailar. Eso además generó una economía a pequeña escala que le dio una mejor calidad de vida a los de clases populares, porque cuando tú organizabas una verbena, en ese momento ganaba el picotero y el picó. Con un picó vivía toda una familia, todavía lo hacen, también cualquier cantidad de negocios callejeros done a todos les iba bien. 

Yo creo que es un fenómeno cultural que debe ser reconocido en toda colombia por eso, que acá en Bogotá no se dio el mismo asunto fundamentado en un picó, listo, pero que estoy seguro que sí sirvió para que las clases menos favorecidas también tuvieran su momento de vacile.

¿Qué afectaciones trae el código de policía nuevo a la industria picotera? 

el código de policía ha afectado mucho la escena picotera de  Barranquilla y de Cartagena, mas la de Barranquilla porque ahí hay más picós, en este momento hay más de 150 registrados y, no nos digamos mentiras, también al igual que lo que sucedió en Kingston, por ser un baile que se generaba en un entorno popular no todo el tiempo había una belicosidad pero sí existían, mas que todo en los barrios pesados, eso estigmatizó un poco, se generalizó. Una verbena en algún barrio podría ser pelea fija, entonces las autoridades decían “si se arma una pelea aquí, también allá” y eso es falso.  Entonces tienen a la cultura picotera al rojo. Igual yo converso con los picoteros mucho, yo crecí en música pero me llené de academia y siento que eso falta en los picoteros. A mi me gustó la investigación, ir más allá, otros asuntos y me convertí en el vocero de ellos ante la secretaría de cultura, yo voy y le quito por completo esa imagen de los picoteros “estas equivocado, lo que dices no tiene ningún sentido. Estás satanizando una cultura por una vaina que pasó en un lugar, no lo hagas” entonces le pongo la parlamenta de como es el asunto y ya. 

De hecho en Kingston los picós son patrimonio cultural, en inglaterra, en Londres, los sonideros en mexico tambien, la unica parte es acá, pero estamos trabajando en eso, lo que pasa es que es difícil, los picoteros son difíciles, yo hablo con ellos y les digo “hey, bájale a las revoluciones”

¿Por qué dices que falta la academia?

Estamos viviendo tiempos tan vertiginosos y globalizados que si no lo hacemos vamos a terminar convirtiendo eso en una rumba mas, de eso no se trata, tiene que tener discurso, eso es lo que genera entendimiento alrededor del mundo. Sí tiene que existir, no somos una fiesta mas, que rico la fiesta, pero estamos hablando de algo que tiene cualquier cantidad de vertientes. Podemos hablar de música,de baile, de lo antropológico, de lo social, de lo que ocurrió con las rayadas de los discos para que otros no supieran cuál tenías, es una historia ni la hijueputa para desconocerla. 

El odio estuvo muy involucrado, si yo no quería que un man tuviera el disco le rayaba el label para que ni él ni yo supiéramos qué disco era, pero le ponía un nombre que fuera a lo que me estaba sonando a mi. 

¿Cuál es el disco más raro de tu colección? 

Es muy reciente, aunque, yo no tengo discos raros, no los considero así, sólo no son fáciles de conseguir,pero hacen parte del folclor de otro lado y ya. Hace poquito me encontré un disco de una orquesta antillana de Antigua y Barbuda que es de covers de canciones de Heavy Metal, con canciones de Def Leppard y Judas Priest y wow, son covers pero son en calypsos y socas.

¿El disco que más te haya costado dinero? 
Un disco de un músico de Brazzaville que se llama José Missamou, se llama “Eres la que quiero”. Fue un disco que ganó un concurso de coleccionistas una vez, llegaron solo dos copias y por pura casualidad de la vida lo encontré en Marsella, no me costó lo que ellos, los otros dos, pagaron, creo, si mal no estoy, que pagaron como cuatro o cinco millones cada uno, no me costó eso pero si bastante.

De todos los destinos a los que has viajado ¿En dónde hay mayor movilización de vinilos?

Colombia tuvo un gran movimiento, Medellín fue una ciudad discográfica, porque de todas formas fue donde se gestó la cuna de la industria con Discos Fuentes, aunque nace en cartagena en el 1934. Se traslada a Medellín porque ahí estaba la tecnología, habían muchas disqueras. Hemos sido un país muy musical, lo que pasa es que los extranjeros como siempre se llevaron todo, nos dejaron pelados. Un disco de cumbia costaba dos mil pesos, pero cuando llegaron los extranjeros putearon el mercado, los vendedores en Colombia no te venden a precio normal porque ellos los pagan más caros. 

Pero ya casi no hay, puede haber música en la casa de alguien, pero en tiendas y bodegas no tanto, porque la gente está buscando joyas, las joyas no las van a encontrar porque ya se las llevaron. Colombia es un país muy musical, México es absurdo, estuve allá el año pasado por un libro en el que estoy trabajando de picoteros y sonideros y la relación de ambos formatos y fui y puede haber la cantidad de discos que se te dé la gana. Fui a mercados, pulgueros y hay muchos, son bodegas llenas. Hubo mexicanos que trajeron salsa a Colombia, por eso es que allá bailan tan bonito que bailan el mambo los mexicanos, allá llegaron con mucha fuerza, el chachacha, los danzones. Incluso aun consigues bares donde cantan Chachacha y Mambo. Hay mucho

Igual y hay ferias grandes en otros lados, en Holanda hay una  pero es porque se reúnen muchos. Pero México es de locos. Ahora bien, lo que yo busco es música africana. Hay que ir a París, Bruselas, hay más música africana que en la misma áfrica ahí.

¿Cuál es el disco con más viejo que tienes?

una versión de Las Seis Lindas Cubanas que conseguí de Tabu Ley Rochereau, Docteur Nico en  L’African Fiesta, es del año 1955, es el más viejo. tengo unos del 40 pero esos no cuentan porque fueron re-ediciones que compré después.

Llevas la cuenta de la colección ¿sabes cuántos discos hay?

Ya no tengo el numero exacto, pero deben haber como unos doce mil. Me he desecho de muchas cosas realmente, el año pasado vendí dos mil que tenía repetidos, tenía un LP y como cinco veces más el mismo. Me lo encontraba por ahí y era “este está con una rayita menos que el mio”, “este es la versión colombiana”. Pero hubo un momento en que dije no más y me deshice de dos mil y en este momento estoy haciendo una selección de cosas que tengo y que no me importan. Realmente las tengo ahí como por no sé, como el disco de Amparo Grisales, es una reliquia, ya no se consigue, pero no me interesa, los estoy reuniendo para re-negociarlos. 

Quiero que cuando tú metas la mano en mi colección, cosa que tampoco dejo que pase mucho,lo que encuentres sea contundencia.

¿Quien va a heredar doce mil discos?¿qué pasará con Don Alirio después?

No, yo no sé, donarlos, es algo en lo que últimamente he pensado. Veo tantas películas apocalípticas y digo como “marica, ahora mismo llega el meteorito y se me dañaron todos los putos discos”. Claro, qué va a pasar, está toda la música y toda tiene historia, porque entre otras cosas cada disco tiene historia. Si usted no tiene una historia en cada una de las cosas que tiene como coleccionista, vale huevo, porque tener plata y darle clic a comprar en amazon es muy fácil, yo sé que no todo el mundo tiene plata para hacerlo pero si la tiene puede hacerlo con un click, eso no tiene historia, no tiene gracia, eso lo puedo hacer yo. 

Lo bacano es cuando los discos te caen, cuando aparecen. Claro que entro a plataformas, pero te aseguro que cada disco que me interesa, de ese, solo hay dos copias para todo el mundo en venta, no vas a encontrar treinta mil los compras tu o te jodiste porque solo hay dos. se eso se trata. He cambiado cinco LP’s por uno que me interesa. Digo “ese LP qué” y me dicen “no lo vendo, se lo cambio por cinco suyos que me interesan” y ahí analizo cuáles son “este lo tengo por ahí, este otro lo puedo levantar, estos tres son fáciles de conseguir porque tengo quien” o “me estas pidiendo cinco pepazos que no cambio”

Cuéntanos alguna crónica vinilera, de coleccionista

Hay varias. En el 97 estuve en un evento de coleccionistas de Barranquilla, muy bacano, estaba pelado. Ese día, el Nelson Fontalvo, que es uno de los coleccionistas asi duros de Colombia, de los que paga diez millones por un LP, se tira un disco, un bugalú hermoso que se llama “Tú Eres Mi Vida”de Joe Panamá. Joe Panamá era el inicio de lo que fue después la orquesta de Joe Cuba. Cuando no existía Joe Cuba con Cheo, el quinteto se llamaba Joe Panamá, ese man tiró el disco, del 1967, prensado por DECCA en Inglaterra. Cuando lo oí dije “qué es esa vaina tan linda en la vida” es hermoso, el man quedó campeón.  
En los encuentros, los coleccionistas en ese momento iban con los discos en bolsas negras de basura para que los otros competidores no se dieran cuenta porque si tu me lo veías y vas primero que yo en la programación entonces lo ponía y me lo quemabas, ya no lo podía usar. Los llevaban envueltos. Nelson se daba el lujo de no meterlos en ninguna bolsa porque cada disco que llegaba, él sabía que nada más lo tenía él.

Ese disco siempre lo vi como algo inalcanzable. Me mudé a Medellín hace 10 años y lo primero que hice fue buscar discos.Fui y Eliecer Perdomo, el dueño de la tienda, recién había desempacado unos discos de Estados Unidos y adivine quién estaba ahí, Joe Panamá. Tengo la edición original de esa época y resulta que ese disco se prensó en colombia y me lo volví a encontrar, tengo la edición colombiana también, es tan duro que tuvieron que reeditarlo en el 2011, pero yo tengo las originales, el disco calló en mis manos.

Tengo otra y esta si es muy buena.

Resulta, pasa y acontece que los hermanos Perdomo compraron una colección en Pereira de sesenta mil LP’s, había de todo cuando la compraron me llamaron, empezaron a llamar a todos los compradores de todas partes. Yo me fuí y cuando llego, lo primero que me encuentro es un disco de un barranquillero que se llama Luis Gómez que hizo un disco que se llama La Descarga Tropical, de salsa barranquillera difícil de conseguir y muy duro, es un disco bravo, cuando lo vi no lo tenia, ya lo tengo, pero eso fue hace como cuatro años, yo lo vi y dije “ese disco es mio, lo compro” y va y me dice el man “no, me lo acaban de comprar”, en 40 lucas “le doy  cien barras por eso ya” y me dijo “no hermano, yo no lo puedo vender, a ese coleccionista le vendo mucha música, no voy a perder un cliente, es duro”. Le iba a dar 200 lucas y no me lo vendio.

En esas llega un taxi y se baja el coleccionista. Ese día yo había negociado en la mañana un disco de un salsero venezolano que se llama Car Ponce y el disco es Te Doy Sabor, no se consigue, lo pongo en competencias. Cuando él lo vio debajo de mi brazo, se quiso morir y sacó como toda su astucia de viejo zorro comprador y me dice “le doy lo que sea”, me ofreció dos millones. “Vea, afortunadamente no tengo problemas de plata. De pronto, si más adelante tuviera, lo negociamos, pero este disco lo perseguí mucho tiempo”

Se puso un poco pesado, pero luego se le pasó y me dijo “ve, no tienes el disco de Los Tagangas”. Los Tagangas fue una orquesta argentina que grabó en el año 1961 un disco acá en colombia que se llama La Cumbia Negra y no, le dije que eso no lo consegui por ningun lado, no está en Colombia, es una joya. Que un señor como el, que tiene la plata para comprar cualquier disco que no lo tenga, es porque es una joya difícil de levantar.

A la semana siguiente me llama una amiga mía que se llama Ximena y me dice “Carlos, mi abuelito tiene disquitos que quiere echar a la basura, como 20 y yo le dije que no porque tenía un amigo coleccionista” y le respondí “ve, Xime, por más de que coleccione discos no me interesa tener basura en la casa, mandame una foto y si algo me sirve, de una”. Ya usted sabe que pasó, estaba ahí el disco de Los Tagangas. 

Le dije que por ese disco me estaban ofreciendo un platal y ella contestó “usted prometame que no lo vende y yo se lo doy”. Yo tengo el disco de Los Tagangas.

Otra, cuando estábamos haciendo el libro de Latina Stereo, la emisora de medellín, son 24 horas de salsa. Me dice Juan Fernando Pila el director de Universo Centro que querían un artículo mio de crónicas en el libro de coleccionista, que honor, inmortalizar algo mío en un libro de esos, lo hice de una. Al otro dia ibamos a tomar las fotos para el libro, en la bodega del mocho. El Mocho era don Gilberto Giraldo, tenía una de las bodegas de música más grandes de medellín, pero había 200mil LP’s más o menos. 

Cuando estamos tomando las fotos se parece José, un coleccionista caleño de rock y me preguntó por el disco de La Pestilencia, no se conseguía. él buscaba todo el rock medallo en ese momento. Juan Fernando estaba escuchando y me preguntó qué me decía José.  “tú sabes que en los 90 fui fotógrafo de esas bandas y a mi esos manes me daban discos por las fotos de las carátulas, hay una caja en la casa, te la regalo”. Todos los tengo yo originales. 

Discos que todos debamos escuchar (den click en el nombre para escuchar)

Sweet Mother de Prince Nicou, es nigeriano, creo que hay que escucharlo no solo porque es bueno, sino porque es el más vendido en la historia de la música africana

Twist Away! de David Melanio Rivera es un disco de Chachachas muy bueno, es dificil de conseguir pero fue reeditado, incluso esa reedición es de plata porque tampoco se consigue 











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In Bogotá Changuaboyz Entrada colaborativa Ha$lopablito Novedades Musicales Trap

Ha$lopablito - Es El Puto Sueño


Realizado por: @gothnorrea

Un joven bogotano, estudiante de artes de la Pontificia Javeriana, se aburre en Canadá y escribe unos versos sobre su anhelo de tener un Mercedes Benz de los años noventa. Así es como Pablo Jaramillo encarna a Ha$lopablito inspirado por Akapellah y su exposición de los problemas en la cotidianidad venezolana en tiempos de dictadura, sin saber que se convertiría en lo que muchos hoy llaman un “artista revelación” de la escena musical bogotana, todo por rapear lo que muchos sufrimos y trapear con el gobierno colombiano.
En esta ocasión nos trae su producción más grande hasta el momento, que junto al EP que lanzó en el 2017 parece ser un juego de palabras que el mismo Pablo usó alguna vez: “No Son Drogas, Es el Puto Sueño”. Con la producción del que en ocasiones ha llamado su hermano, Aaron Moreno, este par trabajaron duro para entregar este disco que, aunque en todo me suena igual Pablo diga que su carrera “tiene fecha de caducidad”, se espera que sea el primero de muchos.
Desde que empieza a sonar un sample de Sin Poderte Hablar de Willie Colón se sabe que este álbum será seguramente una agradable sorpresa. Una vez da paso a las primeras barras de Pablo, quien rapea casi bailando sobre el beat, no se reprime, no se guarda nada: con unas rimas firmes y “referencias constructivas” a reconocidos personajes colombianos como Lucho Herrera y Jairo Varela, introduce al oyente la imagen de un muchacho sencillo comiendo empanada con salsa tártara mientras engrasa una consola componiendo temas. La producción de Tráptara y de la gran mayoría del disco es muy sobresaliente, al punto de que muchos se sorprenden de lo bien que salió, se nota la mejoría desde No Son Drogas; y es que claro, producir desde un baño es más bien complicado.



Como ya es bien sabido, Pablo prefiere escribir sobre Transmilenio, cigarros, vino barato, empanadas y echarle madrazos a la derecha colombiana antes que hacer trap que sea únicamente “hablar de putas, de pistolas y de drogas y de culear y de plata”, y deja muy claro esta nueva concepción que usa para el trap en casi todas sus canciones, pero en este álbum se destaca particularmente en trabajos como Trappin’ en el D1 y Narcofake, una crítica fuerte a la narcocultura como una moda actualmente. La primera hace hincapié especialmente en la gente que vive de apariencias: “no he flexeado lo que no he comprado”. También se ha caracterizado por incorporar como herramienta lírica anglicismos, de manera moderada, sin generar rimas que parecen forzadas,funcionan. Se nota cómo ha$slopablito va creciendo como artista ahora que las cosas se pusieron más serias. A medida que se ha ido relacionando con otros artistas de la escena nacional, sobretodo de Antioquia (recordemos que fue a tocar a Medellín recientemente), deja reflejar ese intercambio cultural incorporando palabras propias del dialecto paisa, para dar como resultado una mezcla lingüística suave pero rica, que sigue siendo aún muy cercana a quienes lo escuchan. 

Ahora bien, Narcofake está en un ambiente algo diferente. Abriendo con una muchacha paisa hablando sobre lo que parece ser la estereotipificación de las mujeres, Tsh Sudaca se hace sentir en esta colaboración, lastimosamente, con rimas muy cojas, que en ocasiones incluso se repiten sin disimulo, en contraste con las rimas de Pablo que demuestran firmeza y buen uso del lenguaje para contribuir al tema con sutiles juegos de palabras que enriquecen la imagen de la canción. La crítica abierta a una glorificación cultural – referenciando al cartel de drogas de Medellín – y todo lo que ella modifica en comportamientos sociales contemporáneos se presenta como un pilar firme de apoyo para las imágenes que se desarrollan a lo largo de la canción. Cuenta con unos samples muy buenos y el coro es refrescante (“música fresca”), relajado y pegajoso, lo que fácilmente la hace memorable, al igual que Tráptara.
Este álbum incluye por supuesto dos sencillos que se lanzaron hace tiempo, entre ellos Tm Everywhere, que más allá de ser sólo una queja abierta al sistema de transporte público bogotano, es moldeada alrededor de la imagen de ir en el Transmilenio con la novia de alguien más que aparentemente siente atracción por uno; así, los problemas de transporte que le aquejan son menguados por la buena compañía. 


Dentro de la humildad y algo de conformismo por la situación, porque “toca”, los sablazos no parecen perder fuerza ni mucho menos, y todo esto se logra con el relato de situaciones con las que es muy fácil identificarse, a través de versos generalmente bien logrados. El segundo sencillo incluído, Áspero, ya era bien conocido por el público, y es sencillamente una oda al importaculismo, elemento frecuente a lo largo del álbum. También, es una invitación a quien lo oye a adoptar esa posición y disfrutar el momento con los demás. Es con esta canción en la que se empieza a vislumbrar el potencial que Aaron y Pablo tienen juntos a nivel de producción musical. Dentro del álbum está bastante bien ubicado: después de toi loko (trap básico #1), una canción básicamente dedicada enteramente a los “haters” a pesar de que venda la imagen de que no importan, y antes de gusto culposo, que dedica sus versos a explicar cómo muchos de los que critican nada constructivamente el trap y/o se niegan a él (o incluso, esta nueva rama de él), casi que a escondidas lo disfrutan. El llamado “trap básico #1” termina siéndolo, el beat en realidad no es elaborado (a nivel de producción bien pudo ser parte de No Son Drogas o un sencillo) e incluso tiene el mismo ritmo de granizo, por dar un ejemplo, los versos no son nada complicado tampoco. Son rescatables las referencias al Profesor Súper O y el sample de la Cevichica, pero por lo demás siento que el álbum no necesitaba esta canción más allá de ser compañía de las otras dos canciones mencionadas anteriormente. 
Gusto Culposo por otro lado es un acierto conjunto, la manera ideal de cerrar el álbum. Una canción pegajosa que se aleja un poco del beat de trap para convertirse en algo más bailable incluso, que busca a fin de cuentas el disfrute de la música sin complejos, dejándose ver entre los coros al fondo como de quien está simplemente cantando en un toque, y todos los elementos melódicos se unifican para prestarse a este fin.
Hablando ahora de las otras colaboraciones, empecemos con la mejor lograda: Los Peches Remix, con Rap Gang Club, no es una sorpresa. A pesar de que sea un poco disonante que canten todos juntos el coro, los demás elementos de este remix opacarían cualquier error. Pretendiendo difuminar barreras sociales a través de la música, se le dio un giro algo pronunciado al concepto que manejaba la canción originalmente desde el momento en que deciden decir “súbele un poco a la música” en vez de “bájale”, mandando después a la mierda a la fuerza policial, agregando un toque anárquico al asunto; a pesar de todo y evidentemente, se mantienen muchos de los versos originales porque son, por supuesto, el pilar estructural de la canción, pero una vez Rap Gang Club entra en la ecuación con unas barras excelentes, pasa de ser ligeramente conformista a ser más importaculista que otra cosa. 
En el otro lado de la moneda tenemos todo me suena igual con CERO39, que resulta ser una canción… algo curiosa. Es evidente que es la más alejada a lo que podemos concebir como Trap, puesto que CERO39 es reconocido por sus beats llevados por el lado de la tropicalia y la rumba en torno a la tradición. Aun así, dando un toque diferente al algoritmo del disco para mi, no es una canción bien consolidada, está llena de rimas que no son convincentes y están desordenadas, como si  hubiese hecho una lista de forma rápida sobre lo que genera inconformidad y las hubiera puesto sin mucho cuidado en una canción.

Sin embargo, de alguna manera se rescata que Pablo aquí deja entrever un miedo a dejar de ser relevante musicalmente, algo que no está presente en sus otros trabajos, puesto que está enmascarado detrás de una actitud en la que aparentemente todo da igual. Este es un aspecto más personal y humano del artista. Pero, a decir verdad, no se ve claramente lo que quería lograr con esta canción.


La última de esta serie de colaboraciones es la que se hizo con el mismo productor del disco, pero esta vez como artista aparte, con La Guapa Remix, que originalmente es un trabajo de Aaron en solitario. Aquí, Pablo entra a esta especie de dream-pop en medio de las imágenes ya compuestas. Suavemente, pero con seguridad, sin perturbar las figuras de la canción, sencillas por naturaleza pero muy dicientes, siendo sus versos un complemento que se acopla muy bien; me atrevería a decir que quien no haya escuchado la canción original bien podría decir que es esta la primera versión. 
Los seguidores de los Changuaboyz dirían que interludio es lo que se podría llamar “changuaracha”, porque es eso, guaracha con el sello de la ya conocida, onda changua y más nada. Producida con más esmero y con un poquitico menos de electrónica para que sea más digerible sin perderle el gustico. Es como el descanso para farrear por un minuto y si uno cierra los ojos puede ver luces strober de discoteca y percibir un tufo a guaro suave. De Merchopercho, su debut, ya se ha dicho lo que se ha tenido que decir. Granizo comparte quizá un poquito la idea de Bruce y Margaret de Nicolás y Los Fumadores, sencillamente por el tono de queja hacia una muchacha, aunque algo más agresiva. La caída de la lluvia y los terrones de hielo se mezclan bien con el beat para luego dejar ver que, a todas luces el granizo, o más bien, los cambios de clima bruscos comparados con los cambios de parecer de la chica, son usados como metáfora para una relación problemática, pero a su vez sirve como ilustración del clima de la capital. A lo largo de su corta carrera Pablo ha hecho uso de Ad libs o contrapuntos propios del rap y el hip-hop contemporáneo, recordando por ejemplo a Travis Scott, pero lastimosamente no tan bien logrados. En esta canción hace uso del "yas", que creería yo es el único que realmente parece dominar sin mucha dificultad.  Parece que hiciera una referencia a Mil Horas de Los Abuelos de la Nada al decir “yo mojándome en tu lluvia más de una noche”, pero a su vez hace referencias explícitas más locales como a Manuel Turizo, La Etnia y Bad Bunny. Es también un tema, como se dice coloquialmente, valeverguista, pero difiere un poco con el ambiente siempre crítico de su música en general, lo cual se le reconoce, porque a pesar de que ese sería su aporte innovador al género, que se vuelva monotemático tampoco es la idea. Tiene buenas rimas y el coro es pegajoso, próximamente se verá coreado. 
Por último tengo Colombia país de mierda y es así porque tiene un poco de todas las críticas que hasta el momento ha hecho este señor, porque claro, todas se basan en cositas de este hermoso maizal. Junto con ledoy y nos llevó el p*tas, son sus temas de tinte más político, pero en este caso se mete más también por el lado de las repercusiones sociales. Quiere cojear a veces en rima y ritmo en el verso y hay una que otra redundancia lírica, pero es una canción fuerte y enérgica y abarca muchos puntos problemáticos a nivel nacional y la influencia de otras problemáticas de países vecinos, e incluso sus consecuencias en el comportamiento cultural, y tiene un puente chévere. En general un buen tema pero no el mejor del álbum.

En pocas palabras, ha$lopablito está logrando poquito a poco lo que desde un principio se propuso pero reconoció con seguridad un poco después, y es hacer un aporte diferente al género del trap en Colombia. Para ser éste su primer trabajo discográfico extendido, es un logro, con sus flaquezas incluidas, porque se está empezando a ver su evolución como artista y compositor, a pesar de que todo ha sido un proceso más bien acelerado y repentino. es el puto sueño es una pequeña muestra de lo que Pablo Jaramillo y Aaron Moreno son capaces de hacer juntos: este álbum es el primogénito de este matrimonio de hermanos, y es bonito, parchado e irreverente. Seguramente el público seguirá a la expectativa de más producciones de parte de este par, porque no hay duda de que son capaces de hacer cosas más grandes que esta. 
Esperamos los Changuaboyz nos mantengan informados al respecto de cualquier novedad y que como nuevos artistas en lo que llamaríamos “la escena”, sigan trabajando siempre en busca de la auto-superación con beats cada vez más ásperos y versos todavía más aletas, sin perder su esencia y sin olvidar de dónde vienen: “Bogotown coolin parce yeah that's where i stay”.

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In Él Mató a un Policia Motorizado Entrevista/crónica Especial Santiago Motorizado.

Crónica de un Hermoso Caos: dos días con Él Mató a un Policia Motorizado

Fotografía: Fabián Beltrán


inicialmente, este post iba a ser una entrevista — gracias a los chicos de ONErpm por la invitación—, pero tras vivir el concierto de la banda y seguido, o mas bien, junto con este, una sucesión de hechos inolvidables, quise combinarla con una crónica de lo que se vivió en esta noche tan caóticamente maravillosa. Espero la disfruten y me cuenten cómo vivieron ustedes a El Mató.

Gracias a Fabián Beltrán (si dan click en el nombre lo pueden seguir en su instagram) que me dejó usar sus fotos para no tener que subir las mías en mala calidad de teléfono jaja

***

Los jueves son mis días de descanso, así que dormí lo suficiente para tener energía para la noche. Desde que desperté, estuve muy ansiosa por lo que iba a pasar, era mi primera vez viendo a la banda, así que tal vez, en comparación con aquellos quienes lograron verlos en marzo o antes, estaba mucho mas emocionada. Reproduje las canciones en loop y mientras, imaginaba cómo iba a llorarlas mas tarde. Escuchando pensé en todo lo que hablamos con Santiago Motorizado el día martes, anterior al concierto. 

La primer pregunta que le hice, fue mi favorita a la hora de hablar con bandas: ¿qué música escuchaba antes de hacer su propia música? Siempre la hago mas por un placer personal de reconocer el niño que lleva cada músico dentro. 

Santiago me contó sobre su vida, el tercero de cuatro hermanos. La primer canción que tenía en su memoria —de esta papá noel le dió el single— es We All Stand Together de Paul McCartney, de la que me comentaba que el video era él, Paul, cantando con un osito de bufanda roja. Tras eso creció como una esponja de sus hermanos mayores. Recordaba The Police y Rod Stewart, de quien había comprado hace poco un disco doble, junto con Los Fabulosos Cadillacs, esta ultima, siendo una que perduró durante toda su vida.

Con mucha gracia nombró a Pavarotti, "le decía a mi mamá que quería cantar como Pavarotti, nunca lo logré, engordé para hacerle tributo". ya de grande, en la secundaria le gustó el punk- rock, Ataque 77, Los Pericos.


Fotografía: Fabián Beltrán
Me preguntaba si en algún momento imaginó llegar a ser parte de Él Mató, con sus movimientos tímidos en escena, con sus pies girados hacia dentro como un niño un poco temeroso, con una voz tan particular y tan calante; si sería consciente de que la obsesión con la escena independiente de los años noventa que dejó la movida alternativa, tal como me dijo, lo había llevado a ser una banda representativa de esta años mas tarde, una banda que según él no podía existir en otra industria. 

La libertad de la independencia, de poder ver cada proceso, de pulir cada detalle, habían hecho de esta lo que es ahora. Narraba que en un inicio el circuito era pequeño, diminuto, no habían lugares para tocar, no habían medios, habían ganas. Esta, junto bandas como 107 Faunos, la banda favorita de Santiago, o Mi Amigo Invencible, habían sido de una u otra manera la generación que fortalecería este circuito, crecieron y vieron crecer. Ahora las bandas son diferentes y es lo ideal, no tienen que luchar años para lograr sus sueños, todo ha crecido tanto que lo anglosajón logró taparse un poco por el talento nacional. "frescos, insolentes, llenos de energía" así, describió la cabeza del grupo a "los nuevos creadores de rock'n'roll". 

Después de haber escuchado todas las canciones que quería e intentar encontrar parecidos entre sus influencias anteriores y estas, salí de mi casa muy temprano hacia el centro de la ciudad, era día de marchas estudiantiles y horas mas tarde todo iba a colapsar frente al llamado para el presupuesto de la universidad pública. 

Fotografía: Fabián Beltrán
Llegué a la fila cerca de las cinco y treinta de la tarde y mientras caía la noche, todos los asistentes íbamos viendo como la situación de la ciudad frente a las manifestaciones se iba convirtiendo en un necesario caos. Las vías ya habían colapsado. 

La fila se fue haciendo mas larga y dentro del Auditorio Mayor empezó la prueba de sonido. Viendo la fila pensé en lo increíble que es para una banda independiente poder viajar a un país tantas veces y encontrar siempre gente que los recibe con los brazos abiertos, e imaginé a la banda en el 2006, en el viaje a Brasil, el primero que hacían hacia el exterior. Habían sido invitados por un capricho personal del organizador, tanto que los puso a cerrar un festival en un país al que nunca habían ido. Sin tantas esperanzas se subieron a la tarima  esperando que muchos se fueran, pero por el contrario, entre un portuñol carioco escucharon a la gente corear y los vieron agruparse. La sensación de estar en el hogar cuando se sale de casa estaba presente desde aquel día. Ahora estaban aquí, doce años después, por segunda vez en un año en la misma ciudad, la nuestra, Bogotá. 

Cerca de la siete de la noche, entre la linea de una puerta entreabierta con una luz que parecía rosa, se escuchaban los versos de El Magnetismo, canción con la que abrirían el concierto mas tarde y aquí ocurrió un momento que nunca voy a olvidar y que ahora que repito esas imágenes en mi cabeza mientras les escribo, me pone muy sentimental. Ese martes, pregunté cómo era posible que existiera un hermoso caos en Él Mató. Canciones como "Mujeres bellas y fuertes" hablan de una realidad dolorosa, pero escucharla pone esa realidad en otro lugar. "Todos de forma natural buscamos la luz que atraviese de armonía aquello que nos duele y al igual que en la vida, la música, o por lo menos la de ellos, aportaba un rayo  que ponía todo en equilibrio" fue su respuesta


Fotografía: Fabián Beltrán
Se escuchó un ruidaje y vimos  humo junto con una batida de  estudiantes, quienes estaban peleando un objetivo común, Empezaron a correr a través de toda la calle 23. En medio del caos colectivo, de aquella puerta entreabierta salia "En este mundo peligroso tenemos que estar juntos. ¿Quién detendrá a la turba iracunda si no estoy con vos, nena?" y entonces pude ver exactamente ese rayo de armonía que Santiago quiso expresar. Fueron cinco segundos, en que la imagen de la represión policial se diluyó ante el sonido que invita la lucha colectiva. La noche y la luz del escenario, crearon así los dos colores con los que Santiago representa la banda, el negro mostrando todo aquello que sucede y que nos pesa y el rosa, la luz que nos hace vivir.

Empezamos a toser, el equipo logístico nos ingresó para mantener el orden de entrada que se había previsto. Cada uno pasó su boleta y dentro pudimos ver un poco lejos el escenario, con personajes del  mismo equipo que nos indicaban que aun no podíamos entrar al teatro. Estaba muy ansiosa y preocupada, por la banda, por lo que pudiera ocurrir esa noche ante lo desconocido, por las marchas, por los heridos. Todos nos encontrábamos en un estado emocional muy susceptible. 

Se dio el siguiente  ingreso, del hall al teatro y todos comenzaron a correr desde la puerta hasta la tarima para quedar en la parte del frente. Mientras corría, giré mi cabeza y vi en cámara lenta con mucha gracias dos personas cayendo y tras estas una estampida de gente emocionada. Pronto nos estampillamos con el borde y empezamos a acomodarnos, quedé justo en el centro.

El concierto se opacó un poco con aquellos quienes abrían el mismo. Miraba las caras de los demás asistentes y me daba cuenta que muy pocos congeniaron con la banda sobre el escenario. Tras su retirada, empezó a crecer la emoción. Los conciertos son hermosos porque en momentos de división como los de el país, por un par de horas estábamos juntos por lo mismo, nosotros adentro y los estudiantes fuera, también unidos, así es la música y también la vida.

Entró la banda, los ánimos habían quedado un poco bajos por la anterior pero rápidamente al escuchar los primero acordes de El Magnetismo entramos en un ambiente de calor de hogar, solo podía recordar la linea de Mas o Menos Bien en ese momento "hoy celebraremos como familia, que mas o menos sigue como quiero yo", porque aun faltaba gente, muchos no lograron llegar.


Fotografía: Fabián Beltrán
La alegría indescriptible que daba escuchar un coro gigante de gente al unisono entonando Fuego,por ejemplo, unas de las canciones que mas se escucharon, se reflejó en Santiago quien sonreía mientras cantaba. qué representaba para él que las canciones de su banda se convirtieran en himnos coreables de los adolescente que gustan de su trabajo le dije aquel día, tal como en ese momento del concierto, sonrió. "Está bueno, muy lindo. Cuando tocamos todo parece estar suspendido en una adolescencia tardía o extendida, en la que aun podemos vivir, aun jugamos a la playstation".  Y sí, la simpleza de  Él Mató crea esa atmósfera, en la que todo lo que vivimos cabe y se siente de forma potenciada, se extiende en un sentir común. Yo,  lloraba porque "todo lo que dices me destruye no me importa si está bien o está mal" pero no era la única; sonreía porque "voy a derrumbar mi casa y empezar de nuevo" y tampoco estaba sola. 

Entre las conocidas letras de la agrupación, el público estaba inmerso entre la dicha y la nostalgia. En El Tesoro, El Fuego Que Hemos Construido, Destruccion, todos aquellos quienes tenían el corazón roto pudieron desbordarse en llanto por lo que la música causa en estos momentos de soledad, y así mismo en canciones como Violencia, Nuevos Discos y La Noche Eterna aquellos con la llama encendida tuvieron un momento romántico debajo de las luces rojas, azules y blancos. 


Después de 23 canciones en las que nadie se quedó callado en ningún momento se apagaron los focos y todos empezamos a salir. Muchos afirmaron que el concierto del Auditorio Lumiere, fue mejor, hasta allá no puedo afirmar, no estuve, para mí, esa noche fue perfecta. Me tomé fotos con mis amigos, Vanessa me mostró el set-list que un chico junto a ella le había obsequiado después de que Santiago los repartiera. Todos nos abrazamos, sonreímos, nos despedimos  y así acabó la noche. 

A veces, en ocasiones, cuando juntamos fuerzas, las cosas sí están mucho mejor, no excelentes, tal vez mas o menos bien, pero mejor. 



Fotografía: Fabián Beltrán







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