In 2019 Argentina Crónica En Vivo Especial Las Ligas Menores pop Rock

Especial: Las Ligas Menores, crónica de una cenicienta.

Fotografía: Juan Diego Barrera


Las fotografías fueron tomadas por Marcela Parra (@marzzzzela) y Juan Diego Barrera (@balandro_)
si dan click en sus @ pueden seguirlos en redes, a ellos gracias.

Empezaré por decir que no tenía ni un solo gaitán para ir a este evento y que agradezco infinitamente a Juanita que convocó una vaca para llevarme, a la gente que tuvo intenciones de colaborar, a Margarita por ayudarme con mi transporte y finalmente a Gabriel por darme la boleta, hicieron de mi una Cenicienta inmensamente felíz.

Fotografía: Marcela Parra
Después de confirmar que sí estaría en el evento, llegué a eso de las 4 de la tarde a La Roma Records, lugar en el cual se haría una pequeña rueda de prensa seguida de un acústico para las primeras 50 boletas. Esta crónica debió ser una entrevista, sin embargo el tiempo jugó en contra y la banda llegó justo para la hora del pequeño toque, el cual a eso de las 6 mucha gente impaciente ya esperaba. Me encontraba al frente y cuando empezaron  me pareció un poco increíble finalmente estar ahí. Interpretaron seis canciones, Anabella, la vocalista solo sonreía cada tanto y daba las gracias, las personas aplaudían y coreaban, se asomó una que otra lagrima del público pero no dio tiempo de mucho llanto, todo pareció muy corto, de un momento a otro ya estaban tomándose fotos con la gente y firmando discos y boletas.


Nos movilizamos a pie, desde la tienda de discos hasta Boogaloop, tomando ron después de enterarnos que ya no nos pueden multar por tomar en vía pública. Llegamos a la puerta justo a la hora de entrada. Quedamos, mi grupo de amigos venidos de otras ciudades o que no veía hace mucho y yo, justo al frente de la tarima, quizás el primer error, pues la madera del borde tallaba en las piernas y por el poco espacio que había entre todos en cada pogo lo único que pasaba era que nos lastimabamos. El Enemigo hacia su set y poco era lo que se podía bailar pues el sitio se llenó bastante rápido.

Fotografía: Marcela Parra
La primer banda que ocupó el escenario fue Quemarlo Todo Por Error, banda que no me gusta, posiblemente uno de mis momentos más incómodos de la noche puesto que estaba justo al frente de su vocalista y en todos los videos salí bostezando. Aun así las canciones fueron coreadas y pogueadas por la gran mayoría.

Después subieron a escena Las Yumbeñas, con unos kimonos de flores y sandalias blancas de plataforma atadas al tobillo con un listón de encaje saludaron a todos quienes animados las veían, estaba animada por verlas, aún así por el constante golpe de la tarima tuve que quitarme del frente y huir hacia el lado donde el espacio que quedaba era más prudente, incluso, solo habíamos tres personas, así que pude quitarme los zapatos y saltar y bailar el resto del concierto desde ahí. Esta banda, pese a las fallas constantes del sonido que no daba el volumen adecuado para sus voces y la guitarra, dieron toda la energía con temas ya conocidos y muchas novedades, nos fue posible escuchar una gran parte de su próxima entrega. Quisieron tocar una canción más, pero por cuestiones de itinerario no lo lograron, no les dieron el permiso. 

Se bajaron entonces y empezó el Set de DJ Ruido que estaba muy nervioso desde temprano, Las Ligas Menores era uno de sus sueños hechos realidad y no conforme con eso tenía la oportunidad de poner música en aquel evento que tanto había esperado. Aún torpe en algunas ocasiones y preguntándose constantemente que pondría después de cada tema, el tiempo fue pasando y la hora que todos esperaban estaba llegando.

  
Fotografía: Juan Diego Barrera
Cerca de la una la gente empezó a impacientar y con total razón, el calor podía llegar a ser insoportable y el poco espacio, estresante. Los gritos aclamando por la entrada de la banda empezaron a sonar más y por fin, a eso de la 1:15 de la mañana, salieron los cinco integrantes a sus posiciones y el momento cúspide de la noche comenzó.

"Si te pido que me cuentes una historia, no me importa que tan largo es el relato. Solo quiero que inventes para pasar un buen rato..." fue la primera frase que salió de la banda argentina, dándole entrada así a El Baile de Elvis. Desde donde estaba tenia dos imágenes, la primera era de Anabella, de pocas palabras, que así como en La Roma soltaba una sonrisa tímida cada que escuchaba a la gente corear las partes más pegajosas de sus canciones, la segunda por otro lado era la del público, en la parte de atrás lleno de saltos y gritos, realmente enloqueciendo y adelante sufriendo aún por el golpe, sin embargo así cantaban y trataban de hacer su estadía más llevadera. 

Fotografía: Juan Diego Barrera
Vi a muchos llorar en medio de diferentes canciones, e incluso yo lloré con Accidente y Contando Lunas, y es que, a veces parece que aquellas canciones que se escuchan en casa en situaciones difíciles o que se dedican en medio del querer están lejos de ser presenciadas y aún así ahí estaban, justo en ese instante y todos estábamos felices y completos, al menos por una hora y un poco más. 

Al ser canciones oscilantes entre los dos y dos y medio minutos, la lista corrió bastante rápido. en un abrir y cerrar de ojos estaban cantando "Ay que dolor, prefiero dormir todo el día de hoy sin pensar en las cosas que tengo que hacer..." y todos eufóricos respondían, tanto así que se adelantaron un coro y todo sonó graciosamente disparejo.

Todo finalizó con el "pa, pa, pa..." de su último sencillo lanzado, fueron entregados los setlist a algunos asistentes y las luces cayeron, Las Ligas Menores ya habían pasado por Bogotá. A las 2 tuve que dejar de ser Cenicienta e irme casi en una carroza hasta donde vivo, a caminar entre casas desiertas. Todos salimos al amanecer cuando no se escuchaba ningún ruido  y escapamos caminando sin parar.


Fotografía: Juan Diego Barrera


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In 2019 América Latina Denuncia iLe Novedades Musicales Puerto Rico

Novedades Musicales: De Puerto Rico para el mundo, Almadura - iLe



La violencia pareciera no tener límites geográficos, pero así mismo la fuerza tampoco. Esta es la lección que he podido sacar de la última entrega de iLe, un álbum contundente, con mucha más determinación que iLevitable. Inicialmente tenía un poco de miedo de que iLe se estancara en la tendencia pop a la cual se había adecuado su primer trabajo. En lo personal es un álbum que me gusta, sin embargo no logra ocupar toda la gallardía que habita en esta artista, elemento que parece ser protagonista en este segundo disco: Almadura. 

Desde la portada y el nombre se puede apreciar la temática centro: una coraza dura como la piedra levantada desde las atrocidades que vuelven vulnerable cualquier persona o pueblo, siendo tomadas desde la propia vivencia de su país natal, pero extendidas hacia los rincones de América Latina y de los diferentes pueblos oprimidos alrededor del mundo. Podría decir que uno de los ejes de este álbum es el territorio como lugar de lucha y es desde ahí donde se desprende toda un discurso de empoderamiento. 

Este álbum lo abre Contra Todo, que maneja este concepto del territorio a partir de dos elementos: el pueblo que lo habita y el cuerpo como espacio de lucha individual que se organiza en el colectivo. Estamos escuchando a aquellos quienes ven su voz apagada por la opresión, se habla desde el despojo, del olvido y el silencio perpetrado por quienes colonizan aun, y si bien, las realidades que se construyen en las narraciones son dolorosas, nunca la voz con la cual se narra cada una es revictimizante ni lastimera, por el contrario es un levantamiento de los oprimidos, un ultimátum.

Por el mismo eje del colectivo corresponden Sin Masticar y Odio. La primera es una denuncia al enajenamiento en el que se sumerge la sociedad constantemente, casi que es un regaño por la sumisión y la segunda, es más bien una propuesta, una idea encima de la mesa para romper con el imaginario perpetuado de la guerra. 


Imaginar situaciones similares que pongan en sintonía la situación de su país con el nuestro o con otros no es nada difícil. Uno de los videos lanzados respecto al disco fue el de Odio, que narra el caso del Cerro Maravilla, en el cual fueron cometidos asesinatos por entidades oficiales en 1978, hacía dos jóvenes pro-independentistas, ¿acaso no es esto equiparable con el sistemático asesinato a líderes sociales actualmente o con la evidente corrupción de las entidades en las cuales es “confiada” la seguridad del pueblo? con estos o con muchos más sucesos a lo largo del mundo podemos ver cómo nos igualamos en un pasado —y presente, ojalá no en un futuro— violento y desgarrador.

Por otro lado, hay otro eje girando alrededor de las problemáticas de género también presentes a lo largo de todo el mundo. Temes, es para mi la canción más difícil de este álbum, tanto por la letra como por el video. La primera vez que la escuché y vi de qué trataba solo pude llorar, es cruda, es dolorosa. Además está posada sobre un bolero que vuelve todo mucho más allegado. Aún así, aunque la denuncia sobre el machismo es tan vivida, se muestra a través del argumento de que a través del ejercicio del poder ejercido hacia alguien se evidencia también el miedo a sí mismo.



Invencible y Curandera son dos temas menos conflictivos, están más inclinados hacia el empoderamiento y son musicalmente muchos más alegres, ambos representan el cuerpo y el ritual cobijados bajo la fuerza del ejercicio de la existencia.  

El álbum se encuentra dividido por un interludio precioso de piano interpretado por Eddie Palmieri, que considero actúa de alguna manera como un catalizador de todas las emociones fuertes que maneja el disco. Sin embargo, siento que después de este se pierde la narrativa. Tu Rumba y De Luna si bien son canciones que me gustan, parecen un poco salidas del centro, considero que no hay una gran congruencia y que quizás si no hubieran estado el disco igual y tendría la misma fuerza, quizás al igual que el interludio se usen como catalizador emocional.

Ñe Ñe Ñé es una clara crítica al capitalismo y Desde Aquí pudo ser para mi la canción que debía cerrar este trabajo, es un grito máximo justo antes de dar la lucha por el territorio, por el pueblo y por sí mismo y cierra con una fuerza asumida por los tambores, esta canción muestra el arma de iLe, su propia voz. 

En tiempos difíciles la unión,como siempre, hace la fuerza y este trabajo es una invitación contundente, un poco regañona pero eficaz de tender la mano para entre todos no hacer murallas sino puentes. 


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In Bolero Cuba Leonardo Padura literatura contemporanea música Novedades Literarias Novela policial. 2005

Novedades Literarias: El Bolero en 'La neblina del ayer' - Leonardo Padura




La Neblina del Ayer, novela escrito por Leonardo Padura, lanzada en el año 2005, cuenta tras el género de novela negra, la historia de Mario Conde y sus amigos, quienes en busca de la resolución de un asesinato, destapan otro crimen ocurrido 40 años atrás. Si bien, es este escenario el que desarrolla toda la trama, pareciera ser solo una excusa para mostrar, reconstruir y criticar la historia política y social de cuba de los años 30’s a los 90’s. Todo esto, dado por una variedad de elementos que desde su individualidad aportan a la visión colectiva de la Cuba de antaño.

Uno de estos elementos, presente en toda la obra, es la carga musical que se ve transformada a lo largo de la historia por distintos cambios culturales. Podemos evidencia desde feelin’ al bolero y del bolero al rock norteamericano más comercial y no necesariamente bueno de los noventa. Detrás de estos no vemos solo como cambian las diferentes generaciones a través de los personajes, sino también como con estos se transforma su entorno inmediato.

El bolero de los años cincuenta, es posiblemente uno de los géneros más importantes de la historia de Cuba, en el que nacieron, crecieron y se gestaron muchas de las grandes estrellas que en ese tiempo y aún ahora, alcanzan un renombre a nivel internacional. Sin embargo, este no solo aparece a través de las distintas menciones de nombres y canciones a lo largo de la narración, sino que es esta misma un gran bolero. Esta reseña, pretende comprender cómo la estructura narrativa del bolero se extiende más allá de las líricas de las canciones para convertirse en el esqueleto que sostiene toda la historia y que ayuda a entretejer con sus características, la resistencia a nivel político y social que se da en Cuba junto con el gobierno de Batista y tras él.

Para estudiar el cómo se desarrolla estructuralmente el bolero, trabajaremos sobre dos citas puntuales alrededor de la novela. La primera dada por Rafael Giró, un personaje basado Radames Giro, uno de los investigadores más importantes de música cubana en la actualidad, quien afirma: "El bolero no es cualquier cosa, claro que no: para cantarlo hay que asumirlo, más que sentirlo. El bolero no es una realidad, sino un deseo de realidad al que se llega a través de una apariencia de realidad" (pág. 91) Y la segunda, dada por Katy Buarque, la vedette, diva por excelencia de aquellas épocas doradas del cabaret, la cual dice: “El bolero es sentimiento, puro sentimiento y mucho dramatismo. Siempre habla de tragedias del alma y lo hace con un lenguaje que va de la poesía a la realidad. Por eso mismo se le puede cantar a un cielo tisú que decir tú tienes una forma de querer un poco extraña, o gritar vete, ya no hay calor entres tus piernas... Lo importante es decir todo eso con el alma, hacerlo creíble" (pág. 138).

De estos podemos rescatar entonces algunas características principales de lo que se entiende como bolero: el sentimentalismo, la tragedia y el drama y el concepto de realidad deseada y realidad aparente. Pero también, es importante complementar estas características con algunos elementos menos poéticos y más formales, como vendrían siendo las particularidades a nivel semántico y estilístico como la estructura dialógica aparente que encubre el monólogo o la recepción pasiva, la predominancia de la función apelativa y expresiva y el uso de una estructura reiterativa para la intensificación del sentimiento que se quiere transmitir. 

Todos estos elementos son evidenciados a diferentes grados en varios momentos, acompañado también de una estructura narrativa binaria, como si de un compas de 2/4 se tratase. Se puede evidenciar, por ejemplo, en la división inicial de la novela que hace referencia a la construcción de los Long Play, es decir, la cara A, llamada Vete de Mi, como el sencillo de Virgilio y Homero Exposito del año 1946 y la cara B llamada Me Recordarás, que no encontré la fecha de lanzamiento pero sí la versión de Frank Dominguez con Elena Burke. También es posible enlazar con una de las características de la novela negra, propuesta por Todorov, en la que binariamente se divide la narración en la historia del crimen y la historia de la investigación, y finalmente también lo vemos en la narración misma, en el que se encuentra una historia contada por los personajes y otra contada por las cartas. 

CARA A: Vete de Mi:

CARA B:  Me Recordarás:



En la parte epistolar, es decir, la de las cartas, también concurren muchas, por no decir todas, las características del bolero. Aquellas, inicialmente no tienen  remitente claro y es con el desarrollo de la historia que lo vamos develando pero así mismo, nos va haciendo evidenciar que el receptor no es activo, se desdibuja, y es más bien usado como una excusa para que la protagonista de aquellos papeles, la madre de Amelia y Dionisio, pueda tener un espacio de dialogo monológico, puesto que a lo largo de la historia no se le escucha hablar en ninguna ocasión. 

Estas cartas, también contienen una alta carga sentimental y lastimera, llena de drama y encubierta por la tragedia de la historia de una mujer que es abandonada por un amor, que fallece y traicionada por propia sangre. Si bien, son estas ya características esenciales de las líricas de los boleros, también están en concordancia con la característica de realidad deseada y realidad aparente. La realidad deseada gira en torno al amor romántico de pareja que acaba cuando el otro muere al estar lejos, pero visto desde un punto social y político, es la relación que se extiende entre aquellos cubanos que residen en Cuba pese a la situación y aquellos quienes se van, en los que estando lejos se país natal, mueren en la memoria de las personas que nunca se fueron. Es una recurrencia que se ve a través de Violeta del Rio, de Montes de Oca, de Lansky y demás. Todos los que salieron de Cuba dejan aparentemente de existir.  

Este malestar social, o desasosiego por lo que Conde llama la “responsabilidad histórica” está impregnado dentro de todos los personajes, que en medio de la hambruna han aprendido a vivir del día. Sin embargo en ellos, también existe este elemento binario de la realidad  deseada y la aparente. En relación con la cultura y el poder y los procesos de cambio social propuestos por Williams y Thompson, podemos ver como el bolero no es solo muestra de un momento histórico específico, sino también de las marcas discursivas del modus vivendi de los personajes. Cada personaje y locación donde habita el bolero, aquella música de antaño que dispuso de la mejor época de ocio en Cuba, marca un estancamiento como grupo social que se aferra a una realidad que ya no existe y que debido a la guerra y a Batista y a la revolución y a todo, no volverá a tener. 

Esto también es remarcado a nivel espacial. En el recorrido de Conde por la esquina de la 23 y L, lugares donde en época de antaño hubo un auge cultural del género con el que crecieron. En esta escena, vemos cómo se ha transformado el flujo masivo de información, dándole cabida, a los nuevos grupos de jóvenes que se impregnan de otros procesos de cambio no propios de la geografía en la que crecen, especialmente con el rock, la tendencia noventera que se da musicalmente en la novela. En este momento hay un choque entre Mario Conde y la realidad, puesto que el pasado en el que él había estado estancado (un pasado que se puede ver en la narración de Rafael Giró en la pág. 89- 90)  ya no existía ni simbólica ni físicamente. De esta manera, vemos como la vida de los personajes se resume en la cualidad de la composición de dicho género musical del carácter monológico en el que cada uno tiene una devoción unilateral por una patria que el paso de los años se ha llevado.

Para finalizar, teniendo en cuenta el estancamiento en el que se encuentra cada individuo de la historia, a partir de las memorias de todos los personajes dadas por canciones, personalidades y cabarets, se puede crear lo que es propuesto por Hoggart, como las cartografías de la vida cotidiana, en la podemos ver resumida aquella Habana en la que todos hasta cerca del final de la historia vivieron sin intentar avanzar, por eso les dejaré el mapa que logré hacer al final de la novela y ademas de eso una playlist con toda la música que aparece que encontraran en la parte superior. Invito a todas las personas a leerla pues fue una de mis favoritas de este año. 

MAPA: 




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In 25 años sin Kurt Cobain 90s el sonido de Seattle. Seattle Especial Grunge Kurt Cobain movimiento Nirvana siglo XX suicidio

Especial. EL DICOTÓMICO KURT COBIN: ARQUETIPO DEL GRUNGE. (A 25 AÑOS DE SU MUERTE)



En los años 90s, específicamente en Seattle, nació y tuvo auge lo que muchos consideran la última rama del rock que dio frutos dignos, aunque de sabor amargo. En grunge se convirtió en la voz de toda una generación de adolescentes desencantados: un filtro bastante fatalista de la vida y el mundo. Muchas bandas se dieron a conocer al margen del género y algunas de ellas fueron tan grandes que se ganaron un lugar fijo en la historia de la música, pero, como siempre, la pirámide tiene un punto fijo que se erige sobre el resto. Nirvana se consolidó como la cabeza del movimiento, como prototipo de las oleadas de agrupaciones que siguieron nutriendo el género y cimentándose como una de las referencias e influencias más fuertes de los últimos 20 años. A su cabeza: Kurt Cobain, el tipo que se convirtió en arquetipo del grunge. 

No se puede hablar de grunge sin hablar de Kurt Cobain y a 25 años del suicidio del músico, y en homenaje a la voz de la crudeza humana, queremos resaltar las características que no solo llevaron al guitarrista a ser una de las personar más influyentes de los 90s, sino que delineó los contornos con que entenderíamos el sonido de Seattle: el ejercicio performático de traducir una personalidad a todo un movimiento. Entender la propuesta de Kurt Cobain es definir el grunge.



VOZ

Uno podría pensar que el instrumento sobre el cual se sustenta el grunge es la guitarra (y un modo muy específico de tocarla), la verdad es que esta es solo el 50%. La voz, a menudo desgarrada y quejumbrosa, de Kurt Cobain podría dar una primera impresión de una falta de técnica vocal adecuada. Nada más erróneo. Partamos del hecho de que buena parte de la esencia del género es el desencanto y la crudeza con que es presentado el mundo; una voz adecuada para el grunge debe ser una capaz de trasmitirlo. La mirada ruin que se cola en las canciones de Nirvana no solo podía estar presente en sus letras y Kurt es un maestro en utilizar su voz como el medio para dar veracidad a los relatos de las canciones.



Lograr cantar todo el tiempo con ese tono ronco y desencantado no es tarea fácil ni mucho menos algo que deba ser tomado como aleatorio o fútil. Escuchar canciones de la banda acapella, permite notar la verdadera técnica y peso que la proyección de la voz le da a la canción tal como Cobain lo proponía. Una voz muy bien manejada, pero llena de grietas: tiene una facilidad impresionante para pasar de sonar ronco, a sonar ligeramente desafinado, a lanzar gritos desgarrados, todo como parte de la crudeza que exige la puesta en escena del grunge.
 
Ese tipo de voz “sucia” ya tenía precedentes en géneros como el punk, pero lo que varía aquí es la intención. Cuando oímos a Sid Vicious interpretar My Way (una canción que recordamos en la fascinante voz de Frank Sinatra) desafinada y llena de disonancias, sabemos que la interpreta de esta manera porque ese era la voz, y así mismo el legado, que el líder de los Pistols tenía para ofrecernos. Kurt no, su voz agrietada y rústica es la elección propia y consciente de dejar de lado la “perfección” o “limpieza” de una voz que quería cantar para exaltar exactamente lo opuesto.




  
      ESTILO

Cuando pensamos en Kurt Cobain vienen a la cabeza dos imágenes: jeans desteñidos, 3 capas de camiseta, camisa leñadora igual de desteñida que el jean y el icónico saco verde, visiblemente andrajoso, que utilizó en el unplugged; y Kurt Cobain usando vestidos de flores que le daban justo encima de sus rodillas. Al respecto alguna vez dijo: “Poniéndome un vestido demuestro que puedo ser tan femenino como yo quiera.” Lo anterior, dicho en una entrevista hecha después de lanzar el videoclip de In Bloom: video en el que al principio toda la banda aparece con un estilo muy Beatle, que es la antítesis plástica de lo que están cantando. El público, también una sensación del público enloquecido de los años 50, llegan al éxtasis cuando la banda cambia, se revela y , todos vestidos “de mujer”, desbaratan el escenario en una concordancia perfecta con la música.




El estilo desaliñado del cantante, mezclado con sus rasgos delicados y su cabello rubio (casi una plastificación de la dicotomía del manejo de su vos) se transformó en una de las referencias más reconocibles de Cobain. Sin embargo, lejos de ser solo un estilo personal, no es raro que se tome también como una forma tangible y una extensión de lo que quería expresar en sus canciones. Si los Beatles usaban trajes para presentarse a su público como gentlemans y hoy en día Lady gaga materializa su excentricidad en su vestuario ¿por qué no pensar que el look desaliñado de Cobain era también parte del show? 



ACTITUD

NADA ME IMPORTA, TODO DUELE. Esa sería la frase con la que definiría a Kurt. De nuevo dos opuestos dolorosamente reconciliados en él. Tanto en las entrevistas hechas al músico como en las posteriores películas, largometrajes y documentales en dónde lo han interpretado; su voz, al hablar, aparece apacible, calmada, lenta y terriblemente lúcida. Aunque piensa y busca las palabras antes de utilizarlas, no se le dificulta explicar y contestar lo que le preguntan y lo que piensa. Es verdad que hay un cambio radical en el pensamiento que revelaba en sus primeros años en el medio, y las últimas entrevistas que le hicieron, sin embargo, siempre mantiene una honestidad visceral, que devela una reflexión constante sobre la vida, y un tono de voz que a veces da la impresión de estar hablando de cualquier cosa, menos del peso, casi trascendental, con la que asume dichas reflexiones.

Luego, en los conciertos, en su forma de cantar, todo se vertía en un solo extremo: la terrible lucidez convertida en fatalismo, el ruido, la angustia. Su cuerpo, su cara y su voz lo revelaban. Volver a la calma era, tal vez, la forma de equilibrar todo lo que se quedaba en el escenario. Nada me importa, todo duele.



Si hablamos de lo que define a Cobain, o de lo que podemos extraer del material que nos quedó de su vida, porque esa es la verdad: no conocemos a la persona, sino al artista; accedemos a una personalidad de contradicciones, de opuestos, de extremos que se reúnen en uno solo. Tal vez de ahí viene todo el tormento. Lo interesante es que lo que siempre asumimos de la personalidad de un ícono es, visto a escala, el manifiesto del grunge. Una reinterpretación hecha en los años 90 del siglo XX de algo que ya antes nos habían delineado, con mas o menos cercanía, artistas como Charles Baudelaire, Patrick Süskind o Toulouse-Lautrec, la posibilidad, o tal vez la necesidad, enfrentar cara a cara una mirada realista/fatalista de lo que nos rodea, a veces para encontrar belleza en ello, a veces para poderlo enfrentar. 

Cuando se habla del suicidio del líder de Nirvana, suele encontrarse un comentario general en el que se dice que la presión que ejerció la vida artística sobre el músico fue tan pesada y tan difícil de manejar que terminó por acabar con él. Una afirmación que pareciera decir que en algún momento se rindió ante la terrible verdad que le exigía la vida que había escogido; pero afirmar eso me parece una ligereza. Hay que ver a Kurt Cobain, en vivo, poniéndole el pecho al lado tormentoso de su vida, hay que oírlo cantar sobre el miedo, sobre la desesperación, sobre el sinsentido y entender que, tal vez, esa fue su forma de asumirlo. No hablo de romantizar su suicidio, sino de no dar por hecho que hay una sola manera de enfrentar ese lado oscuro de la vida. Los que decidimos quedarnos, tal vez, decidimos también tomar un poco más de tiempo para afrontar con la misma lucidez lo que Cobain lograba plasmar en 3 minutos de canción, o inducir en todo un movimiento. 

Gracias a él por su legado y a ustedes por leer.
Rock and Roll forever, my friends!



                                   




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In Entrada colaborativa Especial Literatura Mujeres y Litertatura

Especial: Un mundo femenino: !Las mujeres también hacemos literatura!


Por: Tatiana Guacaneme

En mi construcción como mujer pocas cosas han tenido tanto impacto como ha sido la literatura. Yo, como muchas otras personas, encontré en la lectura un refugio ante las penas que agobian el corazón que, mientras más avanzaba el tiempo, más duras se me hacían, menos entendía la vida, menos me entendía a mi. Así que cuando decidí estudiar literatura, también lo hice un poco para intentar descifrarme. Más allá de ver un reflejo de una sociedad plagada de violencia o de entender cómo estilísticamente se analiza un poema, pude encontrar entre una pila de libros una parte de mi que me ha ayudado a entender qué es lo que quiero y qué es lo que soy.

Hoy en día cuando pienso cómo fue que se encendió ese deseo de estudiar, principalmente, a las mujeres en la literatura, lo que más viene a mi cabeza es esa famosa frase que alguna vez hasta yo pronuncie “no he leído mujeres porque la verdad es que no hay tantas escritoras”. Pienso que mientras uno más escucha esto, más se lo cree. Pero si era así, entonces ¿qué estábamos haciendo en ese lugar mis compañeras, amigas, profesoras y yo? Me di cuenta que era atrevido de mi parte afirmar que no había tantas escritoras, asegurar que el mundo de la escritura solo le pertenecía a los hombres era insultante, no sólo hacía mí y hacía las mujeres que me rodeaban, sino en general para toda la lucha que han cargado las artistas en todos los ámbitos, para hacerse un lugar en el que pareciera que no fueran bienvenidas.

Recuerdo especialmente ese día en el que el profesor llevó El Árbol de María Luisa Bombal. Yo estaba entusada, había estado saliendo con un mal tipo, de esos que enamoran y luego rompen el corazón. Me sentía como una tonta, mi conflicto, ni siquiera, radicaba en él, sino en algo muy en el fondo conmigo misma.  Bombal llegó en el momento indicado, cuando yo más la necesitaba. Me puso un espejo frente todos mis temores, todas mis heridas quedaron expuestas, esa mujer era yo: Brígida tan temerosa de ser ella misma, escondida en un cuarto segura, y deseando más que nada queriendo ser libre, deseando poder ver el mundo más allá de la ventana.

“Eres un collar, eres como un collar de pájaros”

Sin que yo lo hubiera planeado, me enamoré definitivamente de esa autora y con ella llegaron muchas otras más: Clarice Lispector, Helena Araujo, Cristina Peri Rossi, Alfonsina Storni, Elena Poniatowska, Fanny Buitrago, Elena Garro. Mujeres que me llenaron de fuerza, que me dieron la libertad para decir y pensar, para ser fiel a mí misma.

Ese mundo femenino, como lo plantea Marvel Moreno, ese lugar que se hereda de mujer a mujer, es el que me ha permitido construir mis ideas, lo que yo quiero para mí y mi comportamiento con los demás. Encontrar narradoras como Marvel, que fueran capaces de hacerle frente a esos ideales que siguen tan presentes aún hoy en la sociedad, simplemente me inspiró. Hace cincuenta años, las personas se escandalizaban porque una mujer escribiera sobre una secretaria que soñaba con que su jefe se la follara o porque evidenció una cultura donde una abuela cegada por la religión, le castraba la libertad a su nieta. Hoy después de años de lucha, resulta frustrante que ante las palabras "derechos de las mujeres", las personas volteen la cara, hagan un gesto y nos llamen feminazis. Aún peor, que ante la mínima señal de empoderamiento femenino, las personas se asusten y bloqueen el contenido.

“cualquier otra distinta de Tomasa habría aprovechado a fondo su condición de señorita de compañía en una familia de mujeres que sabían por dónde le entra el agua al coco, descendientes de una abuela capaz de instalar sus lares en esta tierra de olvido porque la inquisición había llegado a Cartagena y se creía en el de deber de seguir el ejemplo de aquella santa de corral que había a su turno abandonado herencia y parientes para escapar, en un mundo nuevo, a una sociedad que la quería inmaculada o puta, pero irremediablemente idiota, según el testamento que marcaría la pauta a más de cinco generaciones.” (Ciruelas para Tomasa, Marvel Moreno)

Contrario a lo que muchos podrían creer yo no pienso que hay que leer mujeres solamente por ser mujeres. La literatura no tiene género ni sexo, esa mal llamada literatura femenina, que se le atribuye a la escritura de mujeres, no es más que otra forma de minimizar el trabajo y el esfuerzo de las autoras, que al final es el mismo que el de los autores. La literatura es literatura, pero no está mal escribir a través de la perspectiva de las mujeres. Yo no puedo decir que veo las situaciones y la vida en general, de la misma manera a como la ven otras personas. Hay procesos y luchas que llevan años, la historia misma nos demuestra que todos no somos lo mismo. Entonces por qué no escribir desde mi posición y desde la posición de las mujeres que me inspiran a diario, de mi amiga la que lucha por sus derechos, de mi hermana decidiendo cuándo y bajo qué condiciones quería tener un hijo, de mi mamá, la que logró con amor formarme como una mujer de ideales.


Yo creo que es momento de visibilizar las narradoras, poetas, dramaturgas y ensayistas, que tienen un gran talento y que le han metido determinación a la consolidación de la literatura en toda la historia de la humanidad. Las mujeres no empezamos a escribir hace cincuenta años, como dijo mi profesor. Estuvimos y estamos aquí metiendo el codo a este proceso que es más grande que el prejuicio de unos pocos. Siento que lo maravilloso que me han brindado a mí las escritoras es las ganas de expresarme, de darme y darle voz a todas las mujeres, a través de un personaje que no soy yo y no es mi amiga o mi hermana, sino que al final somos todas.

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In 2019 Bogotá Chúpame el dedo In-correcto Metal Neo-perreo Novedades Musicales

Reseña: Chúpame el Dedo y Bajtin.




A veces quisiera saber en qué piensan personajes como Eblis o Pedro para proceder ante sus nuevas creaciones, pues muchas de ellas parecen en algún punto completamente descabelladas. Supongo que ese es el encanto de los monstruos y mutaciones que se dan en sus cabezas musicales; que pasan de ser imposibles a ser plasmados hasta que todo el mundo esté bailando y disfrutando con ellos. Chúpame el Dedo es una de mis monstruosidades favoritas. La burla, el metal y muchos ritmos tropicales, confluyen para traer lo que para mi ya es un álbum top 2019.

Si hubiera sido yo la persona de hace cinco años que cantaba en una iglesia, este álbum me hubiera parecido una blasfemia. Gracias a dios ya no creo y es ahora esta, una de mis blasfemias favoritas.La principal razón por la que este trabajo me parece tan espectacular, es sencilla: ver el empleo de la carnavalización, propuesta por Bajtin, alrededor de su producto y su puesta en escena que se resisten a un canon musical y lo rompen burlándose de él. No Te Metas con Satán es la apología al enemigo cristiano, católico, etc. Es la muestra de Lucifer como un individuo  más, y además de eso, como un ser “buena gente” que nos hace pasarla bueno, e incluso que puede llegar también, a través de los placeres mundanos que en el imaginario colectivo él mismo propone, a ser vulnerable.Miremos como las categorías propuestas por el autor se cumplen a lo largo de toda esta propuesta de la escena bogotana.

La primera, son las formas y rituales del espectáculo que se dan a partir de los sucesos desarrollados en plaza pública en la que se cuestionan y se transforman los rituales que tienen peso dentro de la sociedad a la que pertenece determinado individuo. Esta categoría la tomé a partir de dos cosas, una más general que es la muestra en vivo (acá pueden leer sobre aquella experiencia), en la que hacen burla insistiendo en su desarrollo de ritual satánico como puesta en escena. Un ritual que para llegar a los jóvenes —quienes aseguran ellos, tienen un consumos mayor de lo satánico— debe ir al son del dembow, puesto que es la música de la generación. Y la otra, la que se muestra en “Mi Ancestro Berraco”, una canción donde aparentemente nos quieren enseñar aquellos conocimientos ancestrales que nos dejaron los antepasados: perreo, comida chatarra y la celebración a la iniciación de la sexualidad después de los 30.


La segunda hace referencia a las obras cómicas verbales de diferentes índoles, tanto orales como escritas, llevadas hasta el nivel paródico, uno de los puntos fuertes de este dúo dinámico por donde se quiera mirar. Chúpame el Dedo, me atrevería a decir, es en sí mismo una parodia de sus creadores, tanto así, que incluso la interacción de público-artista es con dos personajes que suenan como diablillos, cubiertos de batas de satín de colores brillantes, más no con individuos, Eblis y Pedro son completamente borrados por su propia creación y a través de esta llegan a un segundo nivel: la burla al metal.

Este género, rodeado no sólo de una estética específica que se lleva en un imaginario popular en el cual el color negro, la fuerza en la música, las voces y los sonidos estridentes es controvertido al ser mezclado con no solo ritmos que parecen completamente opuestos sino también con temáticas poco convencionales, como lo es “amo a mi familia”, que parece una canción infantil de la cual Lucifer, hace parte como un miembro más de este vínculo. También es divertido ver el concepto del metalero, a través de la canción que lleva el mismo nombre que insiste diciendo "...yo sí soy buen metalero".

Otro ejemplo de esta categoría lo podemos evidenciar en "Alexandra Candelaria", en la que utilizando la base narrativa de Caperucita Roja, se nos cuenta la historia de una joven que en un falso interés por ir a bailar bullerengue donde su abuela, busca prenderle una enfermedad de transmisión sexual a Satanás, quien bajo sus encantos cae rendido, como cualquier otro mortal. Es un completo rebajamiento a su figura de autoridad como amo de las tinieblas. 


La tercera y última categoría nos lleva a las diversas formas y tipos del vocabulario familiar y grosero. Esta también se puede evidenciar a lo largo de todo el disco, el discurso popular usado de principio a fin es una característica esencial de este proyecto, además el toque vulgar que pasa a ser grotesco en algunas canciones parece ser un guiño de picardia esencial. El objetivo pareciera ser el hacer ver a Satán de la forma más creíble posible, tanto que pueda transformar el imaginario de hacerlo ver como un ente negativo, a un parcero con el que se puede tomar una pola y bailar. 

Esta categoría también puede llegar a  la perversión la concepción del cuerpo y lo banaliza y lo deja ver como algo grotesco. Un ejemplo de esta categoría se puede ver a través de "Peos", una canción en la cual se habla de lo horrible que son los gases del cuerpo o incluso en canciones de su primer álbum como "la negra en bola".


Leida toda esta retahila anterior, les propongo escuchar este disco que para mí tiene una gran propuesta que recoge no solo nuestra cultura popular, sino también rompe esquemas a nivel musical y discursivo, ruptura que personajes como Eblis y Pedro, ya están acostumbrados a hacer.

"No te metas con Satán, Satán es buena gente, él es un bacán".


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In 8M Especial mujeres en la música Mundo. Música y Mujeres

Especial: un año de mujeres




Este especial se da gracias al 2018, pues todo nace desde un cuestionamiento.

El 8 de marzo del año pasado, en Twitter (una de mis plataformas mas usadas) se empezó a difundir el Spotify Equalizer de Smirnoff. Este tenia por objetivo evidenciar cuántas mujeres estaba escuchando cada usuario en esta plataforma de streaming. De ahí empecé a ver muchos porcentajes de regulares a bajos. Dos usuarios (Gabriel y Pablo) preguntaron por algunas recomendaciones de bandas femeninas o con integrantes femeninas para empezar a escuchar. De ahí nace esta recopilación, que al rededor de todo el año se fue agrandando entre mis añadidas y las de varias personas. 

Como resultado salieron tres playlist, cada una contiene 100 canciones, donde cada canción es una artista diferente. Aquí no hubo límite de género (aunque existe un tendencia, ya que soy más cercana a unos géneros que a otros), ni limite geográfico. Hay bandas de muchos países, de mujeres diversas que se han parado fuerte con sus sonidos. 

Todo esto con el objetivo de ayudar a erradicar una de las excusas que siempre se plantean a la hora de hablar de las mujeres y su música en los festivales y en nuestras propias listas: "es que no hay tantas"Mi objetivo no es que conviertan sus listas en solo voces femeninas, sino que entiendan que hay mujeres en la industria que son buenas. Aquí hay 300 y con que puedan tener a una que le guste tanto como para compartirla y hacerla crecer, es suficiente. 

Alienten a las niñas y a sus amigas a hacer música, apoyen a sus bandas amigas, exijan como oyentes una curaduría consciente en los eventos a los que asisten, sean promotores responsables y mujeres, nunca, nunca, dejen de hacer música.



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